Obesidad y Acupuntura

La Obesidad fue observada desde hace mucho tiempo en la Medicina Tradicional China (M.T.CH.) como un desequilibrio en la salud.
Fue así que determinaron clínicamente los trastornos energéticos (funcionales), orgánicos, metabólicos y hormonales que producen la aparición del exceso de peso, del aumento del hambre hasta la compulsión a comer. Es decir de la OBESIDAD con todo el cortejo de síntomas, causas y consecuencias.

La Medicina Tradicional China no se basa solo en la Acupuntura (es un instrumento de gran importancia para recuperar la salud, el equilibrio, pero no el único)

Las prioridades en el cuidado de la salud son:

  1. El cuidado de la mente y el cuerpo.
  2. La alimentación, la respiración y los hábitos de vida.
  3. La Acupuntura, la Fitoterapia y la Cirugía.

Al estudiar la Obesidad clínicamente, se estableció que la causa principal del aumento de peso se debía a una hiperactividad del PÁNCREAS.
Por lo tanto el tratamiento debía dirigirse a sedar el Páncreas.

La hiperactividad del Páncreas produce:

Aumento del apetito.
Hambre intenso.
Compulsión a comer.
Acumulación de grasas en forma generalizada y localizada en abdomen (especialmente en varones) y en caderas y muslos (en las mujeres)
Aumento de grasas circulantes (colesterol, triglicéridos y otros).
Estancamiento de estas grasas en las paredes arteriales bloqueando su libre circulación.

TRATAMIENTO CON ACUPUNTURA:

Se han establecido claramente los puntos del cuerpo que se deben punturar para ?sedar el Páncreas? usando agujas en distintas partes del cuerpo (somatopuntura) y en el pabellón de la oreja (AURICULOPUNTURA).

En cuanto a la DIETA de comida se creyó siempre que correspondía a la Macrobiótica, pero esta es una dieta depurativa, desintoxicante, reequilibrante, pero no tiene como objetivo fundamental el tratamiento de la Obesidad.

AVANCES POR INVESTIGACIÓN:

Recién en las dos últimas décadas de experiencias originadas principalmente en Occidente se llegó a conocer el funcionamiento del Páncreas; con respecto a la OBESIDAD: se observó un aumento de la Insulina en la sangre, lo que produce hipoglucemia, con sensación de vacío del estómago, mareo leve hasta lipotimia por falta de azúcar en la sangre.
Este proceso da una ?sensación de muerte?, lo que despierta reacciones instintivas, inconscientes, que nos obligan a comer (ya que la orden de la Naturaleza es ?defender la vida?).
Hasta hace poco solo se conocía como enfermedad del Páncreas la falta de Insulina, que lleva a la Diabetes.

¿Y por qué se produce el aumento desmedido de la INSULINA?
Hay alimentos que estimulan al páncreas a segregar Insulina en exceso y hay otros que solo hacen producir la Insulina necesaria, en cantidades exactas para metabolizar esa comida.
Hay alimentos ALARMOGENOS (que producen alarma) y el organismo reacciona aumentando la secreción de Insulina para procesar y almacenar (como grasas), para períodos de carencia o de hambruna.
Los alimentos alarmógenos son por ejemplo: los azúcares refinados, las grasas (no todas), las harinas: son de alto contenido calórico y en general, de muy rápida transformación en energía.

Veamos este primer gráfico:

CUANDO COMEMOS AZÚCAR REFINADA, se observa lo siguiente:

Por ejemplo: un Domingo que comemos asado con vino o gaseosa; luego viene el postre con helado y otros dulces. Al atardecer ya tomamos mate con facturas. La obesidad no es provocada por un asado con ensalada sino por los dulces que lo acompañan.

Segundo gráfico:
Si solo comemos el asado sin pan sino con ensalada; como postre café, frutas, manzana asada, ¡la curva de Insulina será totalmente diferente! :

Sabemos de la exigencia social de estar delgados para ser aceptados (?y para conseguir talle al comprar ropa?).
?ES IMPORTANTE dejar que el cuerpo, que es sabio, decida cuál es el peso correcto, biológico, natural, ya que muchas veces queremos desesperadamente alcanzar un ideal que luego no podemos sostener en el tiempo.
?ES NECESARIO erradicar hábitos absolutamente nocivos e incorporar conductas saludables, ya que día a día se extienden las expectativas de vida y de éste modo podemos estar sanos y equilibrados de cuerpo y mente, y hacer las cosas bien de hoy en adelante.

LA DIETA Y LA BELLEZA

Hay una intima relación entre la comida y cómo nos sentimos y cómo nos vemos. Hay muchos alimentos y factores de nuestro estilo de vida que alteran nuestro metabolismo dañando nuestra salud y también nuestra apariencia.
En realidad la belleza está en relación con la salud, el proceso es de adentro hacia fuera.
Cuando nuestro metabolismo se obstruye, esto se manifiesta en bolsas que aparecen bajo los ojos, arrugas, flaccidez de la piel, que también se pone opaca; la cara se ve hinchada y aparecen síntomas de fatiga y desgano.
Al corregir esa disfunción interna todo se desinflama y eso se va también en la cara y en una recuperación de la energía.
Esto se logra incorporando antioxidantes, aminoácidos y minerales que ayudan a corregir el trastorno y al descenso de peso que acompañado por una rutina de ejercicios, va a tonificar los músculos.
El paciente sigue un plan, eliminando al comienzo algunos alimentos que inflaman y alteran el metabolismo subiendo excesivamente los niveles de azúcar en sangre. Tomando 2 litros de agua por día y respetando seis ingestas diarias. Incluyendo alimentos ricos en ácidos Omega 3 y Omega 6, como tienen en gran cantidad el atún, el salmón y las sardinas. También recomendamos vegetales, los de colores vivos son antioxidantes y por lo tanto los incluímos en ensaladas.
Hay que tratar de evitar el café y suplantarlo por tisanas y tés naturales que no sean tan irritantes.
Dentro de las frutas y vegetales tratamos de evitar algunos que tienen mucho almidón, que luego se transforma en azúcar en la sangre como si estuviéramos comiendo una golosina. Las bananas, las pastas, el pan, la papa, el arroz, el maíz. Al comerlos suben el nivel de azúcar en sangre y provocan que el cuerpo produzca más insulina de la necesaria, produciendo las indeseables consecuencias que describíamos al comienzo.
Muchos se preguntarán si uno puede pasar toda la vida evitando esos alimentos que disfruta tanto comer. En realidad la experiencia me muestra que cuando uno se siente bien y ve los cambios físicos que ha logrado en general prefiere seguir cuidándose y disfrutando de su nueva imagen. Es más, a veces uno vuelve a probar los alimentos que lo alteraban y es tan notorio cómo aparecen nuevamente los desórdenes que eso nos estimula a retomar el plan y gozar del bienestar y de nuestro buen aspecto.

CONCLUSIÓN:

esta propuesta tiene comprobación científica, no es una dieta más, sino un cambio de por vida.
De lo que se trata es de abandonar el sube y baja para siempre.

Escrito por el Dr. Monek Guz

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